miércoles, 30 de septiembre de 2015

El dibujo de las cosas



*
Una lluvia serena
cae sobre la ciudad. 
Vino a llevarse el polvo 
y el fuego de los días.
Más transparente el aire 
más nítido
el color de las flores. 
Hay coronitas de novia,
violetas escondidas,
azucenas blancas,
desmadrados geranios:
 rojos, rosados,blancos... 
Hay el canto de un pájaro 
entre el follaje. 
Y  este día de lluvia  
dibujando las cosas.

Alguien mira 
detrás de la ventana 
solo para contarlas ...

Iluminaciones



*
Atiende al rayo, la chispa de donde sale la minificción. Ese será tu momento de iluminación.

.........................................................................................Mónica Lavin


Algunos de mis micros:

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Exigencias del vuelo

Tener, como los pájaros, los huesos livianos y con sacos de aire. Lo de las plumas, sólo protección para los días de lluvia.

*
Consuelo

Desolaba una llovizna gris. Inacabable. Entonces pasó aquel compañerito de la escuela primaria con la sonrisa tierna y la bicicleta que le quedaba grande.

*

Mensaje a Dulcinea

Ay, mi señora Dulcinea, si Ud. nos hubiese visto, a Rocinante y a mí, arremeter contra aquellos gigantes de brazos como aspas, otra hubiera sido la historia de mi vida y otras las mieles de su boca.

*

Como si nada

Cuando Sofía puso entre mis manos aquella latita habitada por una tímida flor amarilla sentí una emoción efímera. Aquella niña que fui  no podía imaginar siquiera, que el recuerdo volvería tanto tiempo después, cuando me descubrí repitiendo aquel gesto con otra niña que, como yo entonces, me miro como si nada,




Micro


*
Ella nunca era soñada por él. Él nunca era soñado por ella. Ambos solamente eran soñados por aquel que hubieran querido ser el uno para el otro.

.......................................................................Maurice Blanchot

Pasadizos



*
No sé, la vida tiene esos pasadizos extraños que llevan de una escritura a otra, de una sensibilidad a otra y de un emocionado temblor a otro...

sábado, 26 de septiembre de 2015

Pelando una naranja




el filo del cuchillo
se desliza
sin herir la pulpa
gira como quien gira
alrededor
de un mundo
y la preciosa cinta
en espiral
se desliza hacia abajo
-serpentina
caracol ambarino
en la mañana-


6 de agosto de 2015

Subterfugios



la gente sobrevive
como puede
teje
largas bufandas
diseña pajaritas
de origami
hace ikebanas
de perfecto equilibrio
deshace los terrones
del jardín
entra en los placares
como a un viaje:
lo visita todo 
y vuelve a disponerlo
como estaba
prepara té
con pétalos pequeños
y canela
o se va a juntar
flores amarillas
o a trazar
 círculos mágicos
en la lisura del patio

agosto de 2015

martes, 22 de septiembre de 2015

Autobiografías



*
Me he preguntado muchas veces si este collage de pensamientos, rostros amados, paisajes, iluminaciones, lecturas, sensaciones y desasosiegos no constituye una pequeña y singular autobiografía. Aún con todo lo que en ella haya de ilusión de posibilidad de desvío...

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Creo que en el subrayado de los libros se puede delinear el propio rostro. A veces pálida acuarela. A veces un oleo de trazos nítidos y vigorosos.

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Soy mi propio libro que se ha abierto en mí.

*
Un solo gesto puede guardar el alfabeto entero del deseo.

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No sé decir quién soy. Tal vez el borde de algo que se aleja.

...............................................................................................................Nélida Cañas
....................................................................................................................................

Breves


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Cualquier cambio por mínimo que sea modifica la emoción.
.................................................................................................Lu Ji (poeta chino, 261-303)

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-Tío, ¿qué hay que hacer para ver a los ángeles?
- Para ver a los ángeles hay que saber sujetar el pincel.
.................................................................................................Antonio Tabucchi (Viajes y otros viajes)

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Nieva sólo una vez...siempre la misma vez...
..................................................................................................Fernanda Ortiz

*
Mi corazón ha recogido un destello del mundo.
.................................................................................................Juan José Saer

*
Nada se edifica sobre la piedra, todo sobre la arena,
pero nuestro deber es edificar como si fuera piedra la arena.
.................................................................................................Jorge Luis Borges

*
El cielo se refleja
en mi taza de té.
Cualquier milagro puede ser
cuando hay una ventana.
................................................................................................Raúl Gustavo Aguirre

*
Reconciliados/ el hielo vuelve al agua/ todo ha pasado.
...............................................................................................Teishitsu

lunes, 21 de septiembre de 2015

Perdí los árboles


...............................................................................a Nélida Cañas

Perdí los árboles
no te atrevas a abrir esa ventana
perdí los árboles
entonces, para qué ese pájaro
y su ojo de vidrio
o el viento
la suma de la catástrofe personal
perdí los árboles y el día
ahora lo más seguro
es golpearme hasta sangrar
contra estas paredes
nada ni nadie merece perder la imagen
del paisaje de dios
porque así se está solo
y ya no se espera
Los amigos que aún resplandecen
en las alturas de las alamedas
bajan a contarme
de aquellos destellos
entonces me confunde la tibieza de la lámpara
y los ríos de mi corazón
me confunden esas voces anunciadoras
la música de esas voces
la posible armonía que adivino,
si como creo que harás
abrieras esa ventana
pero no te atrevas
ni siquiera en tu pensamiento
ha de brillar la idea
Perdí los árboles y ya nada importa
era un breve reino de algarrobos y acacias
y solitario limonero de cuatro  estaciones
y las flores
y las flores
y las flores
......................................................................................Marcelo Dughetti

*Este poema fue un regalo de poeta M. D. después de mi envío de El libro de las flores (2014)

domingo, 20 de septiembre de 2015

Anunciación



*

Ahora
que en las ramas
hay un jolgorio
de trinos
y las ramitas caen
de lo alto
con la premura del nido
ahora es cuando se acerca
con pasitos de baile
la primavera

Nélida Cañas
Córdoba, 21 de septiembre de 2015

Breves



*
De pronto tropecé
con una pequeña idea
que me hizo caer en un instante
lleno de acontecimientos...

Felisberto Hernández



*
Hoy conocí
una pequeña dicha
me hice tan pequeño como ella
a fin de ser el instante
que la contiene.

Henri Meschonnic



*
Puedo ser feliz
Se cae la casa
pero mis hijos huyeron al bosque
con la cabeza llena de pájaros

Manuel Rivas

El milagro



El milagro

Porque si llega, cuando llegue,
llegará como es:
fácil, claro, sencillo,
sin grandes resplandores,
sin que la tierra tiemble,
sin que el cielo se nuble. Será suave y fraterno
con su mano en tu hombro.

No habrá cambiado casi nada
 sólo tu corazón.

Raúl Gustavo Aguirre

domingo, 6 de septiembre de 2015

El esplendor de las constelaciones




María Isabel Saavedra
Las dueñas del desierto
Apóstrofe ediciones, 2014

                                       

                              El esplendor de las constelaciones

“Todo el mundo conjetura -así lo siento- el grado 
de intensidad de un duelo. Pero imposible medir hasta 
  qué punto alguien ha sido alcanzado…”
Roland Barthes

   Marguerite Duras dice: “Un libro abierto también es la noche”. La noche del libro  propone el poema como enigma. La vida toda, cualquier vida, es parte del enigma. Y cada poema, un universo.
   Dice Borges en su poema El sueño:
La noche nos impone su tarea / mágica, destejer el universo, / Las ramificaciones infinitas / de efectos y de causas que se pierden /  en ese vértigo sin fondo, el tiempo…
   Un libro abierto, también es la noche y cada poema un universo ¿Cómo destejer el universo que propone esta dolorosa despedida? ¿Cómo aprehender con las palabras de este mundo su inasible elegía?
   Abro la noche y veo pequeños universos, poemas-asteroides, minuciosas construcciones del lenguaje…
 
   Las dueñas del desierto narra la crónica de una hija despidiendo a su madre. Las dos, madre e hija, en el mismo desvelo. En esa agonía del querer retener lo que debe partir y de asir lo que se deshace en el aire inmóvil. Y lo que se deshace es el hilo de la vida. El hilo que las une y se tensa   en la angustia de la despedida. Estarse ahí, en el aire inmóvil. Estarse En vilo:
Tengo una mala espina clavada en el pecho.
Esta madrugada -nunca más, ahora lo sé- la misma lluvia
suspendida entre tu boca y mi llanto. (pág.31)
   Esta crónica de una despedida, esta elegía profunda de la poeta María Isabel Saavedra, me remite a Madre e hijo de Alexander Sokurov, que narra en imágenes de sublime belleza la agonía y muerte de la madre. Madre devenida en hija, a quien su hijo alimenta, abriga, y levanta en brazos, como  a una niña indefensa, para llevarla en su último día a escuchar el rumor del viento…
   En Las dueñas del desierto, el dolor arrasa. No hay palabras. Nada. Sólo llanto. Es aprender “a alisar su penuria junto a la mía”, como quien plancha, desliza, acaricia, el dolor que no se va. Sólo se aquieta en los pliegues… Dos vidas detenidas. Como un caldero a fuego lento, la penuria. La penuria de la madre que suelta el hilo  y la penuria de la hija, que aún lo sostiene trémula. La partida inevitable las une en el mismo dolor: una, debe  abandonar.  La otra, soportar la pérdida…
La hija se despide de su madre
El ser se desprende del origen
La ausencia instaura la desolación, la sed del desierto…
De este lado del mundo, la hija aguarda estremecida “el crepitar de la chispa”. La roca del ser  deshecha entre las constelaciones… Y en la boca sellada, una plegaria leve: Aligera tu paso. / Hilvana de una vez el suave pétalo… (Desolación, pág.59)
   Como el hijo de la película de Sokurov, que sabe que el humo del tren lo lleva hacia algún posible, mientras la madre suelta el hilo y una mariposa roza la vida, que se expande liberándose.  Así para Balvina Usandivaras será el esplendor de las constelaciones y para la hija que escribe, para M.I. Saavedra,  el supremo desabrigo… Sólo ese “musitar anudado al ombligo/ desmoronado ya del soplo…” Y entonces todavía, “Apenas un deseo: / encantarte otra vez por las manos, / acaso rozarte. / Clara o turbia la palabra: / inadvertida llama en opaco arrullo.” (pág77)
   Y la palabra estremecida “va hasta su vuelo hecho de rocío”…Y la vida enhebra en el telar de las constelaciones una chispa,  una brizna de luz, un pétalo desgajado…

                                                                                    Nélida Cañas
                                                                                     Córdoba, 15 de mayo de 2015



*Marguerite Duras, Escribir, Tusquets Editores, 1994
*Jorge Luis Borges, La cifra, Emecé Editores, 1981
*Roland Barthes, Diario de duelo, Siglo XXI editores, 2009.
*Alexander Sokurov, Madre e hijo, una película realizada en 1997.